- Mirad -dice Kunz-, es primavera. Todo brota. La hierba, las hojas... Pero la primavera es un deseo, un puro deseo. Así que no hay nada que decir de ella, nada que interpretar. En nosotros hay muchas cosas que son como la primavera. Es mejor experimentarlas que interpretarlas. El deseo es una cosa muy simple, como ir a acostarse, caminar por las calles o quizá enamorarse...